Aidan Chambers, nos muestra una gran diferencia entre narrar y leer; nos coloca a pensar sobre algo que a lo mejor todos creemos que es lo mismo; la lectura es un texto predeterminado donde el lector se conecta al autor pero el oyente depende de la emoción del lector, la narración se convierte en algo tan personal que se puede dar desde la anécdota, hasta la historia de un tercero narrado en una perspectiva diferente.
Podríamos pensar en fusionar la lectura en voz alta con la narración, convertir esa lectura en una narración, para eso nos debemos tomar personal la visión del autor imaginar y crear para recrear a través de la narración.
Pensando en esa experiencia personal, el encuentro con la narración oral desde otra persona y desde mi misma, recuerdo aquellas narraciones hechas por un tío sobre los viajes de mi abuelo y ellos, pienso que era tan buen narrador de las historias que cautivaban mi imaginación y me hacían volar a esos espacios y lugares a los que el se refería, ademas de guardar en mi memoria historias maravillosas sobre un ser importante en mi vida; aun recuerdo un poco de esas historias narradas en especial una:
"En aquellos tiempos donde las carreteras eran trochas y los viajes se debían hacer a caballo por días, tu abuelo decidió irse de la ciudad e internarse en las montañas del Cauca en una vereda llamada San Andres de Pisimbala Tierra Adentro, duramos tres días a caballo desde Popayan atravesando trochas y montañas, todos estábamos pequeños, en busca de madera y una vida tranquila y libre de esas guerras de la época entre partidos políticos, recuerdo que la finca era inmensa y cuidada por comunidades indígenas, teníamos caballos, vacas y hasta ponys, teníamos una mula que se metía a la habitación donde guardábamos la remesa y se comía los tomates se llamaba Yo me mando; tu abuelo se dedico a cultivar y extraer madera, tu abuela a los oficios de la casa y enseñarnos a nosotros, nosotros a jugar en las tumbas de los indígenas a las escondidas y fue en ese lugar donde tu abuela quedo en embarazo y adivina de quien........., de tu mama, tu mama nació en esa Tierra recibida por partera indígena del clan de los piñacue, todos eramos felices hasta que nos toco abandonar las tierras porque la violencia paso de la ciudad a los campos y así fue como tus abuelos decidieron retornar a Cali y dejar todo en esas hermosas montañas".
Como esta muchas historias me fueron narradas e impactaron mi vida de tal manera que estoy programando un viaje a tierra adentro para conocer un poco de esas raíces de esa historia que también es mi historia; en cuanto a mi narración la he explorado muy poco, pero con estos antecedentes familiares y leyendo a Chambers pienso que puedo empezar a volverla parte de mi vida.
que historia tan interesante tienes, aveces la realidad es mejor que la fantasía, espero que puedas emprender ese viaje y tengas alli una nueva narración para tus futuras generaciones.
ResponderBorraren cuanto a mi quiero contarte que fui muy influenciado por la cuentería bogotana del chorro de Quevedo, también mi abuela me contaba historias, de la Llorona y el Sombreron que me daban mucho miedo y que realmente no fueron positivas para mi.
Gracias, si yo espero lo mismo poder realizar lo mas pronto posible este viaje, esperando que las condiciones de seguridad en el cauca mejoren un poco
BorrarCarlos mira que si esas historias de miedo no son como muy propicias, a mi me asustaron y creo que yo asusté cone sas historias... entonces si esto es como para pensarlo hay de esas historias populares las que deberiamos pensar si las contamos.... porque a veces a través de ellas se nos crea una mentalidad mágica, es decir, una metalidad dogmatica poco cuestionadora... aunque si es posibl otro tipos de magias, noe s precisamente esta de ser poco críticos.
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